SIMA Otoño cerró el domingo sus puertas con un clima de moderado optimismo ante la perspectiva de un posible cambio de tendencia. Esta era la sensación de la mayoría de los expositores y visitantes profesionales de la quinta edición del certamen, después de un fin de semana en el que el protagonista fue la gran afluencia de público.
Aunque abiertamente nadie se atreve a hablar aún de recuperación, algunos expositores interpretaron los buenos resultados del salón como un indicio más de un próximo cambio de tendencia. “Hemos visto una afluencia de público muy importante, que conoce el producto que ofertamos, que viene porque quiere comprar y que ahora lo tiene más claro en este último tramo del año”, apuntó uno de ellos.
La mayoría de las empresas consultadas por Planner Exhibitions, organizador de SIMA Otoño, coincide en valorar muy positivamente los resultados comerciales obtenidos durante el salón. Una promotora veterana del certamen señaló que en torno a un 70% de los visitantes de su stand acudió con un claro interés de compra, mientras que un expositor debutante especializado en el segmento residencial de gama alta destacó que gracias al número de contactos realizados, hasta 400 referencias entre particulares y profesionales, cumplió su objetivo en la feria.
Esta edición de SIMA Otoño, contó con la presencia de más de 60 empresas expositoras (promotoras, comercializadoras y entidades bancarias), que mostraron más de 300 promociones de vivienda y oferta de segunda mano, a la venta y en régimen de alquiler y alquiler con opción a compra, de primera y segunda residencia, tanto para vivienda habitual como producto de inversión. Como novedad con respecto a convocatorias anteriores, además hubo una presencia relevante de producto no residencial.
Si bien algunos expositores coinciden en la sorpresa positiva que ha supuesto contactar durante SIMA Otoño con inversores privados y con representantes de fondos interesados en invertir en activos inmobiliarios, la tipología del público predominante en esta última edición ha vuelto a centrarse en el segmento residencial: jóvenes que buscan su primera vivienda, familias interesadas por una vivienda de reposición, compradores de vivienda vacacional, inversores particulares interesados en propiedades de distinto tipo, y propietarios de inmuebles que desean vender u obtener una rentabilidad en el mercado de alquiler.
