2014 será un año de mucho movimiento en el mercado inmobiliario español. Los inversores extranjeros, entre ellos los chinos, serán actores clave.
La ciudadana china W.R., dueña de una empresa agroalimentaria, se ha convertido en una de las primeras en obtener el visado de inversión, un paso previo a la residencia, gracias a la nueva ley de emprendedores. Esta empresaria de Shanghai ha invertido 520.000 euros en pisos de Madrid y Barcelona. Cientos de sus compatriotas quieren hacer lo mismo.
