La bolsa de aire tropical marítimo y el viento de poniente que desde principios de semana sopla en Alicante provocaron ayer que los termómetros alcanzaran los 30 grados a primera de la tarde de ayer, lo que hizo que las playas –en Benidorm la ocupación hotelera está en el 80%– vivieran el 6 de noviembre imágenes del verano. El calor seguirá hoy y, según la Agencia Estatal de Meteorología, la previsión es que para mañana viernes vuelvan a bajar las temperaturas quedándose en una horquilla entre los 22 grados de máxima y los 14 de mínima, lejos de los 30/18 de ayer miércoles en la franja costera. De lo que no hay ni rastro es de las lluvias. El mar continúa a 22 grados.
Fuente: diarioinformacion.com
